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RESIDENCIA CANINA EN MADRID

ADIESTRAMIENTO DE PERROS

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Blog de Educación y de Adiestramiento Canino

Manual de Adiestramiento Canino USO DE LA CORREA

ADIESTRAMIENTO CANINO FÁCIL. DESTENSAR LA CORREA

Por Arsenio Menchero

 

Adiestramiento-Canino-Madrid
El perro debe dejarse manipular por el guía como paso previo al modelado, técnica eficaz que emplearemos en determinadas fases del adiestramiento canino en el ESCENARIO DE CALLE. Se modela la conducta como se hace con la arcilla: con manipulación. El perro ha de permitir que le examinemos las almohadillas, los dientes o las orejas. Debe estarse quieto mientras le pasamos un cepillo, lo bañamos y lo secamos. Debe dejarse hacer una cura y ha de tragar su medicación. Todo ello en casa y en un entorno de energía baja. 

Lo primero que hemos de enseñar al perro, tenga la edad que tenga cuando se inicie el adiestramiento canino, es a destensar la correa. No podemos permitir que el perro se defienda de nosotros en ninguna circunstancia y este ejercicio es el más sencillo para que entienda que siempre ha de comportarse con ductilidad.

En equitación, el caballo debe estar en la mano. Quiere esto decir que el jinete tiene que notar en sus riendas una tensión concreta, mayor o menor en relación con el aire (paso, trote o galope) y con la velocidad. Tensión sí, pero siempre cómoda para él y para su caballo, pues éste solo puede ser controlado si está en la mano. Un caballo delante de la mano tira y no se deja manejar. Un caballo detrás de la mano está aculado, sin impulsión y puede defenderse yéndose a la empinada.

En adiestramiento, en cambio, cuando el perro está en la correa en un entorno de energía baja, ha de mantenerse "detrás de la mano". Dicho de otra forma, el perro no debe apoyarse fuertemente en la correa sino que, cada vez que sienta tensión en su cuello, debe ceder.


Tensar la correa = Disconfort (Negativo)--->Aflojar la correa = Confort (Positivo)


Así trabajaríamos con un Negativo y un Positivo. Pero es mejor aún emplear un Negativo y dos Positivos. 


Negativo (Presión)-->COMPORTAMIENTO- Positivo 1 (Alivio) + Positivo 2  (¡Bieeen!))

 
Este es un comportamiento de escape frente a la presión.

El trabajo con fuerza y escape constituye la base del sistema de adiestramiento canino alemán tradicional de finales del Siglo XIX, método que no por antiguo deja de ser eficaz. De hecho, en mi opinión, es el mejor para enseñar adiestramiento civil, el mejor para trabajar compromiso en bajas. El perro siempre reacciona porque nunca desea sentir presión. Y, si el perro está bien entrenado en la respuesta, la tensión de la correa produce en el perro una sensación que éste interpreta como una señal agradable. El perro que ha aprendido acepta este mensaje de buen grado, de modo similar a como el caballo domado tolera y reacciona a la tensión de la rienda. Establecemos con la correa un sistema sensorial de comunicación.

Cuando el perro sabe "aflojar y seguir la correa" es muy fácil guiarle a la derecha, a la izquierda, acortar y alargar su paso, tumbarle, sentarle, ponerle de pie e incluso, hacerle retroceder.



Como enseñar al perro

Se debe empezar a trabajar el control por la correa en un espacio de calma, sin distracciones. El guía realiza movimientos lentos,  la caricia es muy tranquila, no se emplean comandos, la voz únicamente se usa para premiar al perro. Se procede de la siguiente forma:


1.    Se ata al perro del collar de anillas a la pared. La pared no sabe de adiestramiento pero ni cede ni tiene sentimientos, dos cualidades que le aseguran la victoria rápida. Todos los perros, hasta los más rebeldes, entienden enseguida que se está mejor con la correa destensada. Cuando el animal esté tranquilo con la correa floja, le premiamos a distancia con ¡Bieeen!. Luego nos acercamos despacio y lo acariciamos.

2.    Acto seguido, ya con la correa en la mano, nos separamos un par de pasos del perro y tensamos progresivamente la correa (Ne), sin ceder, esperamos a que el perro la afloje al caminar hacia nosotros (Po1) y en ese preciso instante premiamos con la voz tranquila ¡Bieeen! (Po2).

3.    Cuando ha aprendido a manejar la presión buscando alivio siguiendo la dirección de la correa, esperamos hasta que llegue y, entonces, reforzamos con voz y caricia. Le estamos enseñando, sin orden, a buscar junto a nosotros un espacio de alivio, un área de seguridad. Empleamos reforzador ambiental (cese de disconfort) y social (voz y caricia). Estamos estableciendo los fundamentos de la llamada.

4.    Ahora ponemos el perro a nuestro lado apoyándonos en una pared, o en una valla si estamos en la calle. Seguimos sin hablar. Únicamente empleamos la correa para direccionarle. Caminamos 3 pasos, paramos reteniendo al perro con la correa a nuestro lado y, cuando cede, premiamos con voz y con caricia muy tranquilas. Repetimos varias veces el ciclo con el perro pegado a la pared, tanto a nuestra derecha como a nuestra izquierda: 3 pasos, tensar para parar, aflojar, estabilizar sin tensión, reforzar con voz y caricia.

5.    A continuación elevamos el criterio de adiestramiento, haciendo que se desplace hacia atrás: 3 pasos hacia el frente, tensar para parar, aflojar, tensión de la correa horizontal hacia atrás hasta que el perro ceda y dé uno o dos pasos atrás, aflojar, estabilizar sin tensión, premiar con voz y caricia. Siempre con ayuda de la pared y con el perro indistintamente a la derecha a la izquierda. Repetimos varias veces parar-retroceder-premiar- avanzar.

6.    El siguiente nivel de exigencia es hacer lo mismo sin ayuda de la pared, procurando que el perro no se tuerza.

7.    Cada vez se piden más pasos hacia atrás.

8.    Finalmente, se logra avanzar, parar y retroceder con fluidez en un espacio abierto.

Este tipo de enseñanza basada en la manipulación del perro se llama modelado  (también se modelan la plastilina o la arcilla) y ha de llevarse a cabo en un entorno tranquilo. Actuaremos con firmeza pero con sensibilidad y sin estrés. Así entrenaremos la educación de casa y el adiestramiento durante nuestros paseos porque, gracias al control por la correa, podremos manipular al perro casi como si tuviera ruedas y llevarle de una referencia a otra. Un adiestrador canino con experiencia enseña todo esto en una clase.


Practicando cada día  la cesión a la correa tendremos un perro dúctil. Podremos pasear con el perro durante horas sin que se canse psicológicamente. ¡Y sin una sola orden!

Habremos preparado la situación para empezar a enseñar al perro a trabajar en el escenario de calle bajo control del comando. Pero aún es pronto. Este tema lo dejaremos para el próximo artículo de adiestramiento de perros.

CONTROL POR EL COMANDO

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