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RESIDENCIA CANINA EN MADRID

ADIESTRAMIENTO DE PERROS

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Blog de Educación y de Adiestramiento Canino

El Adiestrador Profesional

Autor Arsenio Menchero

 
 
Arsenio-Menchero,Adiestrador_CaninoFrente al reconocimiento de los valores beneficiosos y rentables del perro educado y bien adiestrado, instrumento de gran valor capaz de desempeñar una gran variedad de tareas sociales utilitarias, en nuestra España actual existe una innegable alarma social secundaria a la difusión mediática de las mordeduras de perros a personas.
 
La consecuencia inevitable de estas dos realidades contrapuestas fue la causante de que, por fin, se legislase sobre la tenencia de perros de compañía.
 
Así, se promulgó el Real Decreto 287/2002, de 22 marzo, por el que se desarrolla la Ley 50/1999 sobre Régimen Jurídico de la Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos, con el objeto de alcanzar el equilibrio entre la seguridad de los ciudadanos y el derecho de los mismos a disfrutar de la compañía del perro. Aunque aún quedan muchos puntos por concretar, es un comienzo, pues hasta esa fecha nos manejábamos con la legislación de tiempos de Felipe II.
 
Dicha ley establece las normativas que compatibilizan la seguridad de las personas y de sus bienes con el derecho a poseer perros de deporte o de compañía y, al tiempo, asegura la protección y defensa del perro como ser vivo.
 
Con respecto al manejo de los comportamientos de defensa-agresión del perro, la reglamentación de los países comunitarios prohibe categóricamente cualquier tipo de fomento de la agresividad de los perros hacia sus congéneres, tipificándola como delito. Y el adiestramiento canino en defensa sólo puede ser llevado a cabo en el seno de las instalaciones de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, de las Compañías Privadas de Seguridad legalmente autorizadas y de los Grupos de Trabajo oficialmente reconocidos. Los adiestradores responsables de impartir estas enseñanzas han de estar técnicamente capacitados, contar con la suficiente experiencia y gozar de la obligatoria  titulación.
 
Para que el perro se integre en el hogar es preciso que respete ciertas reglas, pero no todo el mundo es capaz de apañarse por sí solo; muchas personas necesitan ayuda a la hora de enseñar a sus perros. Fruto de esta necesidad social, la figura del adiestrador canino profesional cobra un papel primordial en nuestros días.
 
 
 
TITULACIÓN DEL ADIESTRADOR CANINO
 
Cada uno de los países comunitarios posee una legislación particular y diferente con respecto a la tenencia de perros y a las normas que regulan su enseñanza.
 
En la mayoría de los países de la CEE se prohíbe expresamente dejar en manos de cualquiera el adiestramiento canino en defensa. El adiestramiento de perros en obediencia únicamente se reconoce como actividad profesional en algunos de ellos.
 
En España no existen centros oficiales de formación de adiestradores caninos profesionales, ni tampoco ninguna asociación gremial de ámbito nacional de adiestradores de perros. Si hay, en cambio, Asociaciones Profesionales de Adiestradores Caninos en algunas de nuestras Autonomías.
 
La única titulación oficial que puede ostentar un adiestrador español es la de Monitor Instructor Deportivo. Para acceder a este reconocimiento ha de haber presentado, al menos, tres perros adiestrados por él al grado III del  Reglamento IPO (Rastreo, Obediencia y Defensa).  El carnet de monitor instructor es un distintivo de categoría profesional que, además, capacita al quien lo posee para entrenar perros en defensa.
 
Si en España solo puede obtenerse una licencia nacional de adiestrador por la vía del deporte, ¿cómo controlar la calidad de los adiestradores caninos profesionales?. ¿Cómo el cliente puede sentirse seguro cuando confía en alguien cuya trayectoria desconoce y que, además, no muestra ninguna certificación de sus conocimientos?.
 
La mayoría de ciudadanos acceden al adiestrador profesional a través del consejo de un conocido cuyo perro fue adiestrado, de un folleto publicitario o de una búsqueda en Internet.
 
Es cierto que hay excelentes instructores civiles en obediencia canina sin experiencia alguna en adiestramiento deportivo. Pero, ¿cómo sabe quien necesita de sus servicios en quien puede confiar?. Porque lo cierto es que, de todos quienes se autodenominan “adiestradores”, pocos poseen experiencia. Algunos son capaces adiestrar perros fáciles  pero, muchos, carecen de conocimientos y de recursos técnicos y logísticos para resolver ciertos conflictos que surgen durante la enseñanza y éstos pueden dañar irremisiblemente el carácter de más de un ejemplar.
 
El Estado habría de articular los medios para asegurar la formación de quienes deseen ejercer legítimamente esta actividad y regular la práctica del adiestramiento canino a través de la creación de un Colegio Profesional o de una Asociación Gremial, cuyos miembros reúnan unos requisitos previamente establecidos y a donde pueda recurrir el cliente tanto a la hora de buscar un especialista como a la de exigir responsabilidades.
 
 
 
PERFIL DEL ADIESTRADOR CANINO
 
El adiestrador profesional, hombre o mujer, debe ser una persona apasionada por los perros, dotado de un carácter estable, disciplinado, sensible y reflexivo.
 
Debe conocer en profundidad la estructura jerárquica del perro, sus comportamientos instintivos y los mecanismos del aprendizaje canino. Debe saber diferenciar entre cuando un ejemplar no quiere y cuando no puede hacer lo que se le pide. Sólo es experto quien sabe interpretar a cada perro, quien posee recursos y quien siempre obra con firmeza y con sensibilidad. Y la experiencia es necesaria para conseguir llevar a cabo el adiestramiento en todos los casos.
 
El adiestrador canino ha de tener capacidad de comunicación, pues una buena parte de su trabajo consiste en transmitir al propietario del perro sus conocimientos y ayudarle a corregir sus errores sin hacerle caer en el desánimo.
 
Y debe disfrutar de su trabajo, transmitir ilusión y ser constante en sus propósitos. El perro nunca tiene la culpa. La reflexión y el análisis retrospectivo de lo ocurrido en las sesiones de entrenamiento son la clave para mejorar cada día, diseñar nuevas estrategias y, en definitiva, saber más de perros.
 
 
 
FORMACIÓN DEL ADIESTRADOR CANINO
 
Es evidente que el adiestrador de perros debe poseer una formación integral en cuanto a canicultura se refiere. Únicamente podrá satisfacer las necesidades de sus clientes si sus conocimientos abarcan todas las facetas de la anatomía, de la fisiología y de la psicología caninas.
 
En mis comienzos en este apasionante mundo, allá por los 1980s, el adiestramiento canino se veía envuelto en una bruma de ocultismo. Adiestrar perros era algo casi mágico. Quien sabía algun truco procuraba no difundirlo, en constante desconfianza y temor de que la competencia pudiera dejarle sin trabajo. Cuando se preguntaba a un adiestrador cómo se hacía esto o aquello era frecuente obtener la callada por respuesta.
 
Afortunadamente, eso ha cambiado.
 
En nuestros días hay multitud de seminarios y de cursos enfocados a  todos los ámbitos del adiestramiento canino. Además, cualquiera puede acceder a un amplio mercado de libros y de publicaciones de adiestramiento. Internet permite disponer, en el momento y a la carta, de cientos de artículos y vídeos de calidad acerca de cualquier aspecto del adiestramiento canino. En las redes sociales se tratan temas de adiestramiento de perros. También hay escuelas caninas privadas donde llevar a cabo la formación. Y ha aumentado el número de Grupos de Trabajo en donde se imparten clases de adiestramiento canino, tanto de educación ciudadana, como de perros detectores, de rescate, de asistencia, de policía o de Agility.
 
Cada cual puede elegir la vía formativa que le interese. Pero, considerando que la única forma de obtener una titulación en España es la carrera deportiva, quien desee llegar a lo más alto habrá de esforzarse. Preparar tres perros al nivel III es una ardua tarea que requiere tiempo, conocimientos y un trabajo en equipo, en el seno de un Grupo de Trabajo. No olvidemos que ser adiestrador de perros requiere oficio y que para adquirir soltura en el manejo de los perros hay que practicar, y practicar con cuantos más perros mejor. El trabajo continuado, supervisado por un instructor comprometido y experto, siempre acaba dando sus frutos.
 
 
MATERIAS DE ENSEÑANZA DE ADIESTRAMIENTO CANINO
 
El adiestrador profesional debe poseer un conocimiento integral del perro y de la cinofilia. Cuanto más completa sea su formación y su cultura caninas mejor se desenvolverá en su ámbito profesional.
 
Es cierto que el manejo y la sapiencia no tienen demasiada relación. Pero sería deseable que quien trabaja con perros, llamándose “perrero” (honroso nombre castellano que encierra una honda tradición) no fuera tan ignorante como los animales que adiestra. La cultura enriquece al hombre y los conocimientos enaltecen el pensamiento, motor de toda actividad inteligente. Como en otras profesiones (¿para qué necesita el cirujano saber el nombre del inventor del bisturí?), también en la de adiestrador canino profesional se debe estudiar. Y se ha de saber expresarse correctamente, tanto para transmitir conocimientos a los clientes, como para publicitar adecuadamente el adiestramiento en cuantos escenarios se requiera.
 
En un programa de formación de adiestradores profesionales se deberían impartir, al menos, las siguientes asignaturas:
 
- HISTORIA DEL PERRO
Se tratarán los aspectos evolutivos del perro, desde sus comienzos hasta la creación de las razas caninas, considerando el papel que ha jugado junto al hombre en cada momento histórico. Se estudiará la simbología y la consideración que el perro ha recibido por parte de las artes plásticas y la relación entre él y el cine, la televisión, los cómics, los juguetes  y la publicidad 
 
- ANATOMÍA DEL PERRO
El conocimiento de la anatomía canina es fundamental para entender en profundidad las aptitudes y limitaciones del perro que se adiestra. El análisis del desarrollo permite mejorar algunos defectos estructurales. El estudio de la biomecánica permite saber la repercusión ejercida por el entrenamiento físico sobre los brazos de palanca representados por huesos, articulaciones, tendones y músculos. La comprensión de la anatomía visceral ofrece la posibilidad de prevenir patologías secundarias a factores extrínsecos (una alimentación excesiva, por ejemplo, facilita la torsión de estómago, tan frecuente en razas grandes).
 
- FISIOLOGÍA CANINA
El alumno estudiará la fisiología de cada órgano, aparato y sistema para así alcanzar un conocimiento integral de los procesos internos del perro.
 
- VETERINARIA CANINA
Es necesario que el adiestrador profesional sepa reconocer precozmente la aparición de ciertos síntomas indicativos de la necesidad de asistencia veterinaria. Para ello debe poseer conocimientos básicos de las enfermedades más frecuentes.
.- Traumáticas (heridas, mordeduras, quemaduras, congelaciones, electrocuciones, contusiones, luxaciones, fracturas)
.- Inflamatorias.
.- Infecciosas.
.- Neoplásicas.
.- Congénitas.
.- Picaduras (de insectos, de arácnidos y de reptiles).
Del mismo modo, debe estar capacitado para la asistencia urgente de ciertos procesos, prestando los primeros auxilios mientras acude el veterinario (contención de hemorragias o reanimación cardiopulmonar, por ejemplo). En una serie de eventualidades, la inmediata actuación puede salvar la vida del perro.
 
- HIGIENE Y CUIDADOS DEL PERRO
 
- RAZAS CANINAS
El conocimiento de las razas caninas constituye una materia de enseñanza obligada, tanto por cultura como por imagen. Imagínese el efecto que produciría en el cliente que la persona en quien va a depositar su confianza para educar a su perro confunda una raza con otra.
 
- PSICOLOGÍA CANINA
El adiestrador canino debe conocer a fondo cómo interpretan los perros su entorno, la jerarquía, la convivencia, el territorio, sus pertenencias y la manera de reaccionar frente al medio de acuerdo a su carácter y a su carga instintiva.
El adiestrador de perros ha de entender la manera en que el perro se enfrenta a la vida, ha de adentrarse profundamente en los mecanismos psicológicos que le mueven a realizar cada uno de sus actos. Sólo así podrá manejar los comportamientos del perro, sólo así podrá comprender las dificultades que surjan durante el entrenamiento, sólo así podrá ayudar al perro cuando lo necesite.
Únicamente sintiendo como perro se puede entrar en el mundo canino, sólo llegando a lo más profundo de su manera de percibir y de enfrentarse a la vida es posible el trato con el perro de igual a igual, en su idioma, para hacerle entender lo que se espera de él. La profunda comunicación que es posible establecer con el perro es inimaginable para quien nunca lo ha ha experimentado.
 
- MÉTODOS DE TRABAJO
Es sumamente importante que el adiestrador posea una idea panorámica de todos y de cada uno de los sistemas de trabajo para que, finalmente, incorpore a su quehacer diario los principios que más se ajusten a su propia personalidad y a su manera de entender el adiestramiento canino.
Quien crea que su método es exclusivo y original, se equivoca. Pero es verdad que cada adiestrador confiere a su trabajo su propio toque personal, y eso lo hace distinto al resto de profesionales.
“El camino hacia arriba y el camino hacia abajo son uno y el mismo”. Lo importante es el resultado. Y, en adiestramiento, éste no es otro que conseguir que el perro entienda al hombre, lograr que trabaje para él, poniendo sus capacidades a su entera disposición.
 
- ADIESTRAMIENTO BÁSICO
El grueso del trabajo de la mayoría de los adiestradores profesionales es el adiestramiento básico en obediencia ciudadana, no olvidando que el objetivo final es que el perro obedezca a su dueño.
El adiestramiento básico incluye la realización de cuatro ejercicios básicos (acudir a la llamada, sentarse, tumbarse y caminar al lado) y de algunas acciones prácticas, tales como bajar escaleras, ceder el paso en las puertas, subir y bajar ordenadamente del automóvil, etc.
Quien se dedica profesionalmente al adiestramiento es raro que no disponga de un Centro Canino de apoyo, sea o no propietario del mismo, donde realizar su actividad de una forma más cómoda y segura, tanto para él como para sus alumnos. Quizás, algunos de los adiestradores que ofrecen su trabajo por las casas no sean sino aficionados que buscan ganarse unos euros.
La corrección de conductas  desviadas, especialmente los desórdenes instintivos que conducen a situaciones de agresividad incontrolada, deben ser manejados en establecimientos cerrados debidamente acreditados por profesionales expertos y dotados de una capacitación especial.
 
- ADIESTRAMIENTO ESPECIALIZADO
El adiestrador profesional debe estudiar, durante su período de formación, las bases de cada uno de los trabajos especializados que, en la vida civil, pueden llevarse a cabo con perros.
- ADIESTRAMIENTO CANINO DEPORTIVO
- IPO (antes SchH y RCI): El adiestrador profesional, independientemente de la formación que adquiera en estas disciplinas deportivas durante su periodo de formación en la Escuela en la que se forme, es conveniente que esté afiliado a un Grupo de Trabajo Deportivo para participar activamente en el adiestramiento de este tipo. Para ello es necesario mantener una regularidad en la asistencia y un deseo siempre vivo de adquirir nuevos conocimientos y progresar en el deporte. En Portugal, el conocimiento de los métodos empleados para la preparación de perros bajo los Reglamentos de SchH y RCI, puede adquirirse en cualquiera de los Grupos de Trabajo reconocidos por el C.P.C., al frente de los cuales se encuentra un monitor titulado.
 
- AGILITY
Del mismo modo, la formación obtenida en la Escuela se debe complementar con la asistencia a un Grupo Oficial de Agility. En algunos Campos de Trabajo se incluye en la cuota de socio la posibilidad de practicar IPO o Agility, o ambas.
 
- CAZA PRÁCTICA
Otra especialidad del adiestramiento, por muy concreta llevada a cabo por muy pocos especialistas, es la caza deportiva. Considero importante realizar una rotación durante el periodo de Escuela con un adiestrador especializado en esta actividad.
 
- OTROS DEPORTES CANINOS
El adiestrador puede especialisarse en preparar perros para otros deportes, tales como el Fly-ball, las carreras de tiro de trineo, los concursos de potencia de tiro sobre nieve o las carreras de galgos.
 
- ADIESTRAMIENTO CANINO OPERATIVO
El adiestramiento canino utilitario merece una mención aparte, por la gran responsabilidad que entraña. Sobre la visión general que el adiestrador adquiere durante su aprendizaje, debe realizar seminarios monográficos sobre rescate, detección de sustancias estupefacientes y explosivas y asistencia a discapacitados.
 
- ENTRENAMIENTO FÍSICO DEL PERRO
Es imprescindible conocer las técnicas de entrenamiento físico que se emplean para preparar a los perros de Ring y de alta competición, así como el valor terapéutico del ejercicio programado, tanto en el individuo sano como en el que ha superado una lesión o en el que presenta una invalidez congénita, adquirida o degenerativa
 
- COMUNICACIÓN DE LOS CONOCIMIENTOS
No hay que olvidar que una parte muy importante de la labor del adiestrador es comunicar sus conocimientos. Tanto a la hora de realizar los pases de mando al propietario del perro, como durante las sesiones de trabajo en grupo, el adiestrador ha de transmitir a sus alumnos sus indicaciones y sus pautas de trabajo con método y  con claridad.
Y también es de suma importancia la labor divulgativa del adiestrador quien, a través de charlas, coloquios y exhibiciones, ha de mostrar su trabajo a la sociedad, publicitando positivamente la imagen del perro y mostrando las enormes posibilidades que ofrece el adiestramiento.
 
 
 
• OBJETIVOS A ALCANZAR
Como quiera que me siento activamente implicado en el adiestramiento canino, tanto como profesional como ciudadano, valga mi propuesta a modo de idea. Aclaro que no pretendo ser original. Solo desearía que nuestra profesión alcance el reconocimiento social que se merece. Antiguamente no existían las carreras profesionales. Los electricistas, fontaneros, mecánicos,  etc., se formaban mientras trabajaban de sol a sol como aprendices, muchas veces maltratados por el patrón, siempre con todas las obligaciones y sin ningún derecho, pagados, si acaso, con una propina.
 
Afortunadamente, las cosas han cambiado. En la actualidad, la FP asegura el  trato digno al alumno y la adecuada calidad de la enseñanza.
 
Y el adiestramiento, exige idéntica estructuración.
 
Es preciso que exista un censo de adiestradores titulados y una Comisión Deontológica que salvaguarde la imagen de la profesión, protegiéndola de actuaciones individuales incorrectas.
 
En mi opinión, es necesario:
1. Actualizar la legislación para abarcar todos los nuevos aspectos que suscita en el Siglo XXI la tenencia responsable de perros, sin dejar vacíos como los que aún existen. Se debe regular el adiestramiento y se ha de controlar a los adiestradores.
2. Conseguir que el Ministerio de Educación reconozca la profesión de  “ADIESTRADOR DE PERROS”, cuyos estudios pudieran ser realizados a través de “Formación Profesional” en dos niveles:
a. Básico: Para el acceso a este nivel sólo sería necesario haber realizado la escolaridad obligatoria. En un curso de un año, con un programa similar al expuesto en las líneas previas, se alcanzaría la capacitación de “Técnico de Grado Medio”, incluyendo en este nivel a los adiestradores en obediencia ciudadana y a todas las actividades profesionales caninas paralelas, como peluqueros caninos o paseadores de perros, por ejemplo.
b. Superior: Para acceder a este nivel se exigirían los mismos requisitos que para Formación Profesional en otras especialidades (electricista, fontanero, etc.), debiendo realizar un programa de tres cursos escolares. Al cabo de su formación optarían a la titulación de Monitor de Adiestramiento, pudiendo optar a realizar trabajos de mayor responsabilidad.
 
Y, ¿cómo integrar en este marco a los profesionales que ya ejercen su actividad?. La respuesta es: validando la antigüedad y la titulación de quienes demuestren experiencia a través de un examen. La Licencia de Adiestrador Canino sería la acreditación obligatoria para ejercer legalmente la profesión y la única forma de evitar el intrusismo. 
 
 
 
EJERCICIO PROFESIONAL DEL ADIESTRADOR CANINO
 
La realidad es que los perros que viven a su libre albedrío en una finca casi nunca resultan molestos. Por eso, rara vez se adiestran en obediencia. Sin embargo, perros los que se encuentran estrechamente ligados a sus dueños, sea en piso o en chalet, tienen innumerables ocasiones de fastidiar, sobre todo si adquieren determinadas malas costumbres. Cuando se hacen ingobernables, no hay mas remedio que adiestrarlos o deshacerse de ellos.
La mayoría de perros que le llegan al adiestrador presentan problemas:  frecuentemente tiran de la correa, son escapadizos o presentan algún tipo de agresividad incontrolable, generalmente por competitividad o dominancia. Porque lo ideal es iniciar la educación del perro desde que es cachorro. El criador es responsable de la domesticación del perro durante el período del imprinting: en las primeras 8 semanas de vida, el cachorro ha de aprender a considerar a los seres humanos como si fueran de su misma especie. En el periodo de socialización se le enseñará que su lugar en la jerarquía familiar es el último de todos (los perros de carácter dominante, independientemente de su tamaño, creen que les corresponde el liderazgo) y también a comportarse con indiferencia hacia animales, vehículos, ruidos y extraños inofensivos. En los primeros meses de vida se desarrollarán  sus instintos a través del empleo de la estimulación positiva y se le preparará para que la transición al verdadero adiestramiento sea suave y, prácticamente, inapreciable.
Los conceptos de obedecer “siempre y a la primera” (el trabajo con compromiso) no se establecerán definitivamente hasta alrededor de los doce meses de edad, dependiendo del grado de maduración de cada ejemplar. Antes del año, en general, no resulta aconsejable dejar al perro normal en residencia para que sea adiestrado por un profesional, pues se distraerá con facilidad y no progresará adecuadamente en su aprendizaje. Los ejemplares excesivamente dominantes o los que presenten conductas arraigadas (fugarse, por ejemplo) deben ser educados antes.
 
La mejor opción es que el guía inculque a su perro los principios de la obediencia desde el tercer mes de vida. El progreso debe ser paulatino, estableciendo los dos pilares del trabajo (obligación y motivación) desde el comienzo. Para llevar a cabo esta temprana educación existen los Cursos de Educación Cívica, en los que se enseña al propietario a construir la obediencia desde sus cimientos y los Grupos de Trabajo, que permiten al dueño que practique con su perro desde cachorro.
 
No todos aquellos que tienen un perro son capaces de encauzarlo adecuadamente sin ayuda. Muchos propietarios dejan pasar el tiempo y no es hasta cuando el animal se hace grande y fuerte cuando recurren al adiestrador profesional para poner fin a las insoportables y, a veces, peligrosas conductas que su perro ha desarrollado.
 
Ya el hecho de recurrir a los servicios de un adiestrador implica un interés responsable por la mascota y demuestra el afecto que por ella se siente. Por eso, el ponerla en manos de otra persona, aún siendo conocida, genera ciertas  incertidumbres. La mayoría de mis clientes se sienten incómodos en el momento de despedirse de su perro. Muchos de ellos, ya desde el coche, preguntan ¿seguro que va a estar bien?, ¿podemos llamar a preguntar?. ¿Nos echará de menos?.
 
El adiestrador debe saber tranquilizar a los desasosegados propietarios. Debe hacerles entender que es normal que algunos perros (no todos) se muestren inquietos en los momentos que siguen a la separación de sus dueños. Pero que cuando se acostumbran a la rutina diaria, lo normal es que se acomoden perfectamente a su nuevo alojamiento.
 
El perro familiar deposita en el adiestrador su necesidad de dar y recibir afecto. A partir de este momento, la figura de éste cobra importancia para el animal pues significa salir, hacer ejercicio y, si las sesiones de trabajo se diseñan como es debido, disfrutar de su compañía y del adiestramiento. Las visitas de los dueños durante el periodo de adiestramiento no son convenientes. Es más fácil para el perro entender que las normas han cambiado y que, cuando vuelva a casa, seguirán siendo las que ha aprendido en la escuela canina. Por eso es mejor que el reencuentro se produzca a la hora del paso de mando. Ahora deberá comportarse como ha aprendido durante su periodo de formación, le será más fácil respetar las nuevas reglas.
 
El propietario se apoyará en los ejercicios de obediencia (sentado, tumbado, caminar al lado y acudir a la llamada el propietario) para enseñar a su perro determinadas rutinas. Así, el animal aprenderá a salir ordenadamente de casa, a caminar tranquilamente al lado durante el paseo cotidiano permaneciendo indiferente a su entorno, a aceptar la jerarquía familiar, a permanecer tumbado en cualquier ambiente, a no acercarse a oler a los desconocidos, a no perseguir pelotas, ni niños, ni automóviles, a ignorar a los demás perros, etc.
 
Dirigir una Escuela de Adiestramiento Canino requiere conocimientos técnicos, logísticos y de gestión. Lo ideal es contar con un equipo de personas especializadas en cada una de las diferentes competencias. Se debe contar con la colaboración de un veterinario que supervise el estado de los perros durante su estancia en el Centro.
 
Un Centro Canino es mejoer cuanto mejor son sus instalaciones y el personal encargado. Debe contar con un aula, un campo de trabajo provisto de los elementos necesarios para el trabajo de la obediencia (saltímetro, empalizada, revires, etc) y un lugar de reunión.
 
El adiestrador deberá explicar a su cliente, antes de comenzar el adiestramiento, las limitaciones de su perro. Se conformará un contrato, debidamente acordado por ambas partes, en el que se refiera el compromiso del adiestrador por obtener los resultados pactados, el tiempo aproximado estimado para cu consecución y el precio del adiestramiento.
 
A partir de ahora, el adiestrador canino profesional empleará sus conocimientos, su ética y su profesionalidad. Finalmente, mostrará el producto de su trabajo al cliente quien, en última instancia, será quien debe dar su visto bueno al comprobar cómo su perro le obedece. Las puertas deben quedar abiertas para que, si es preciso, el dueño venga a consultar los posibles problemas que pudieran aparecer cuando traslade a su perro a su domicilio.
 
Los adiestradores con mayor bagaje y experiencia imparten cursos de adiestramiento monográficos en fines de semana. Estos “clinics” son de enorme interés para los Grupos de Trabajo pues constituyen la oportunidad para actualizar los conocimientos o visualizar nuevas perspectivas o enfoques particulares en facetas precisas del adiestramiento especializado.
 
Todos los adiestradores de perros, veteranos y noveles, profesores y alumnos, cada uno a su nivel, tenemos que cumplir el cometido de difundir nuestros conocimientos a través de seminarios y de divulgar el adiestramiento por medio de exhibiciones. Pero también hemos de asumir el empeño de perseverar con la mente abierta, de persistir en un estado de formación continuada, única vía de adquirir nuevos conocimientos y de remozar los antiguos,De aquello de lo que más se sabe nunca se acaba de aprender.
 
Tengamos presente que los adiestradores caninos somos los responsables de que el perro continúe aceptado de buen grado en la sociedad. Nuestro trabajo garantiza que, en el futuro, el perro siga acompañando al hombre tal y como ha venido ocurriendo hasta la fecha. 
 
 
 
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