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RESIDENCIA CANINA EN MADRID

ADIESTRAMIENTO DE PERROS

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Blog de Educación y de Adiestramiento Canino

Adiestramiento Canino

EL LIDER DE LA MANADA

Por Arsenio Menchero
 


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Así titula César Millán uno de sus libros. Y continúa diciendo: “rehabilito perros, adiestro personas”.

Porque, realmente, este autor ni es un adiestrador canino ni pretende serlo. Su filosofía de orden se refiere a la comunidad, se basa en el establecimiento de la jerarquía, en el equilibrio establecido entre ejercicio-orden–afecto en porcentajes de 70, 20 y 10 respectivamente.

Según César,“el encantador de perros”, es suficiente con mantener esta armonía para que el perro se integre adecuadamente en la “manada” familiar: líder admirado (mejor que gerente temido) en equilibrio con gasto energético necesario diario realizado, diferente según cada individuo.

Puede que el perro que no salga del entorno del hogar se sienta bien con este entrenamiento elemental, pero aquel que ha de cambiar de ambiente necesita una mayor preparación, pues para que se comporte de acuerdo con las reglas sociales es necesario que esté adiestrado y esto incluye que sea obediente.

La realización obediente de cuatro ejercicios (acudir, caminar al lado, permanecer quieto sentado o tumbado) no es sino la excusa para conseguir un propósito superior: la integración sin traumas del perro en la sociedad humana en la que vive.

Obediencia implica aceptación de la jerarquía.  Adiestrar es enseñar y enseñar equivale a exponer el conocimiento. Solo se puede enseñar y controlar al perro que es obediente.

El buen profesor permite al alumno escoger de forma voluntaria la mejor alternativa para él. El secreto cuando se adiestra es hacer entender al perro que la opción que se le presenta es precisamente la que le conviene.

Los modernos adiestradores que se autodenominan cognitivos reniegan del uso de la presión durante el entrenamiento. Estos defensores a ultranzas del llamado “método natural” se oponen al empleo de cualquier tipo de fuerza física durante el proceso de trabajo y se escandalizan ante el uso de herramientas tales como collares de anillas, de púas o eléctricos.

Estamos de acuerdo en que la imposición produce una limitación en las posibilidades efectivas. Porque el aprendizaje es un proceso activo que implica comprensión para llegar a la solución, es obvio que durante la fase inicial de enseñanza hay que explicar.

Pero, para que los comportamientos aprendidos se realicen con firmeza, es preciso que exista compromiso y éste debe ser la base del trabajo de adiestramiento civil o el perro solo trabajará cuando le apetezca.

Los adiestradores cognitivos olvidan que en la naturaleza hay presión, que los seres humanos nos autopresionamos diariamente, que el compromiso que rige nuestras vidas es una forma de coacción y que la obligación en sí no necesariamente ha de suponer un conflicto.

El problema es que se confunden los escenarios. Se mezcla el trabajo con recompensas de caza del entorno de energía alta con el entrenamiento social cuyo refuerzo es la seguridad y el reconocimiento del lider.

Con adiestramiento verdadero el instructor enseña a su perro a elegir pero también a manejar las influencias ambientales desagradables. Su labor no se limita a que el alumno desarrolle conductas más o menos complejas, sino que se extiende a que el perro sepa comportarse, a que sea capaz de superar dificultades, a que disfrute trabajando, a que se mantenga en la acción hasta el final. Así, el perro mejora su autoestima y se hace cada vez más fuerte.

Actualmente se ha impuesto un nuevo sistema en las empresas referido a un estilo particular de liderazgo que involucra tanto al superior como a su subordinado y que implica la mejora en las destrezas del equipo: se trata del coaching. Pues bien, esta metodología puede aplicarse perfectamente al adiestramiento moderno. El proceso de coaching permite que hombre y perro se beneficien mutuamente del proceso de entrenamiento, mejorando su vínculo a través del respeto recíproco.

Sólo trabajando así, haciendo coaching canino, se consigue una sólida preparación encaminada a alcanzar cotas más altas, únicamente de esta manera se logra que el perro, que ha aprendido a manejarse inmune a distracciones ambientales de todo tipo, realice complejos trabajos de utilidad social.

De esta forma se establecen los cimientos del perro entregado en cuerpo y alma, sea su labor de asistencia, de rescate o de policía, pero siempre formando un sólido equipo con su guía, su verdadero líder.


 

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